Mi padrastro me golpeaba todos los días como una forma de entretenimiento. Un día me rompió el brazo y, cuando me llevaron al hospital, mi madre dijo: «Fue porque se cayó accidentalmente de la bicicleta». En cuanto el médico me vio, tomó el teléfono y llamó al 911.
Me llamo Lucía Morales y crecí en un piso pequeño de las afueras de Sevilla, donde el silencio siempre pesaba más que las palabras. Desde que mi […]