Mi familia nunca me ayudó con nada, pero cuando vieron mi nueva casa, decidieron que también les pertenecía. Mi hermana eligió su recámara sin pedirme permiso. Así que cambié las cerraduras y esperé el día en que llegaran con la mudanza…
PARTE 1 —Esta casa tiene 3 recámaras, Valeria. No seas egoísta: una le toca a tu hermana. Eso fue lo primero que dijo su madre […]