Mi esposo me dijo que el departamento que compramos llevaba tres años abandonado, que ir a verlo sólo nos haría sufrir. Yo le creí, trabajé sin descanso y pagué deudas pensando que los dos estábamos resistiendo juntos. Hasta que un día regresé sola… y descubrí que adentro ya vivía otra historia que no era la mía.
Cuando compramos aquel departamento en Querétaro, yo creí que estábamos comprando futuro. No paredes. No ladrillos. Futuro.Habíamos pasado años rentando, cambiando de colonia cada vez […]